miércoles, 7 de noviembre de 2012

Es poden fer les coses d'una altre manera

Article publicat al Diari Nou 9 ,Edició Vallès Oriental, el passat 2 de novembre de 2012.



No descobrim res de nou si parlem de la situació econòmica que estem patint els últims temps. Taxes d’atur pels núvols, desnonaments diaris a tots els indrets de Catalunya, situacions desesperades viscudes a famílies sense cap recurs, etc...


No descobrim res de nou si diem que aquesta situació no és sostenible en el temps. Que això no s’aguanta per enlloc i que estem a punt de viure una crisi social més aguda, seriosa i important que la viscuda fins ara.

És necessari un canvi de timó de 180º en les polítiques econòmiques que regeixen aquest país. Aquestes polítiques han esdevingut un fracàs extraordinari molt abans del que ens pensàvem.

De fet, son moltes les veus que diuen que això no és una crisi i sí una estafa i amb aquest modest article intentaré explicar una mica aquesta estafa.

Començàrem a escoltar la paraula crisi cap a l’any 2007-2008. I la escoltàvem des de fora de l’estat, perquè aquí se’n deia “desacceleració”, “creixement negatiu” o “situació sensiblement millorable de la nostra economia”. El govern de l’estat, llavors comandat per el PSOE de Rodríguez Zapatero, va negar la major durant molts mesos i quan va voler reaccionar va impulsar una reforma laboral que li va costar una vaga general i a nosaltres ens va començar a costar els nivells d’atur creixents que encara patim. Més tard el govern del PP, com si fossin bessons, va copiar la fórmula amb una altra reforma que ha generat més atur i precarietat laboral.

Com si no tinguessin prou amb les nefastes polítiques en matèria laboral van començar a tapar els forats dels bancs amb diners de tots i totes nosaltres. Primer el PSOE, més tard el PP i tot això amb la connivència de CiU i PSC. Més de 110.000 milions d’euros públics per amagar les misèries dels pitjors gestors bancaris que mai s’han conegut. I cap d’aquests partits va voler demanar compromisos a aquests bancs i caixes. Compromisos que havien d’anar encaminats a una major facilitat d’accés al crèdit. Crèdit per a les petites i mitjanes empreses que generen la major part de riquesa del nostre país. Crèdits a les famílies per generar activitat i creixement. I mentre els bancs son salvats amb diners teus, a tu et fan fora de casa i et continuen demanant el deute. Tot plegat, un disbarat que només passa aquí.

Però això no acaba aquí, encara ens van pujar l’IVA, ens apugen l’electricitat, l’aigua, la benzina, etc. Tot això, preus regulats pels legisladors. I mentrestant amnistien als defraudadors fiscals i als poderosos. I sempre amb els mateixos protagonistes: PSOE i PP amb la complicitat de CiU.

Amb l’argument de la crisi i la més que utilitzada estratègia de la por volen fer-nos creure que no hi ha una altra solució. Que aquestes polítiques inventades als despatxos del FMI i executades contra els ciutadans pels governants covards del nostre país son les úniques possibles. Doncs bé, volem dir NO. NO CREIEM en aquesta estafa i NO l’ACCEPTEM.

Es poden fer les coses d’una altra manera. Podem fer una reforma laboral que incentivi la contractació, podem demanar als bancs que obrin l’aixeta del crèdit o retornin tots els diners públics que han rebut, podem atacar el frau fiscal generat per les grans fortunes, podem fer una fiscalitat justa on pagui més qui més te, podem fer moltes coses per mantenir la dignitat de la nostra societat.

...I TANT SI PODEM





lunes, 8 de octubre de 2012

JUGAMOS????

Hace tiempo que no escribo. No es por pereza, que también, sino porque hay muchos temas de los que hablar y mucha responsabilidad que te impide escribir lo que se te pasa por la cabeza. Pero si hay algún medio que dé la libertad para poder escribir tranquilo, ese es tu blog personal, no????

 
Hago esta reflexión porque a veces la corrección política hace que los ataques recibidos no obtengan respuesta y coja más fuerza la expresión de mi amiga Dolors que dice que siempre vamos con el lirio en la mano.

 
Uno es consciente que cuando ocupa un cargo público, al servicio de la ciudadanía, está expuesto a críticas y a que lo que se decide no siempre agrada a todo el mundo. Normal. Pero una cosa es recibir críticas y otra muy distinta es recibir injurias y calumnias. Y encima, si quien las transmite es consciente que está mintiendo con el único propósito de manchar el honor y la dignidad de la otra persona, me parece indigno y obsceno. Sobretodo si el autor o autores de estas calumnias tienen cierta responsabilidad política.


Digo esto porque estos días he tenido que leer y escuchar ciertas “desinformaciones” que se vierten con ese único afán: difama que algo queda. Y una de las más grandes mentiras que ha podido publicar el PSc de la Llagosta es que el alcalde de la Llagosta, osea yo, he contratado un asesor personal por 41.300€.


Pues bien, ya que jugamos con fuego real vamos a quitarnos todos la careta.


Lo que hemos hecho desde el gobierno es normalizar una situación que, como tantas otras, estaba totalmente desorganizada en nuestro ayuntamiento. Me explico.


Desde el gobierno local se han contratado los servicios jurídicos de una despacho de abogados que asesora y defiende, de manera integral, a este ayuntamiento por un valor de 41.300€/año. Esto se hace después de darnos cuenta que el gobierno “socialista” del señor Rísquez tenía una asesor personal que nos costaba más de 40.000€, una asesor económico que nos costaba más de 30.000€ y un asesor laboral que nos costaba 20.000€. Por tanto, creo que la decisión está más que justificada.


Desde el principio estamos intentando normalizar el funcionamiento del ayuntamiento con la finalidad de rentabilizar mejor los pocos recursos que tenemos. Es por esto que la contratación tenía que ser a un solo despacho de abogados que nos asesorara de manera integral y no tener tres asesores por separado. Fácil.

 
El problema puede ser que como el señor Rísquez tiene todavía tantos favores que pagar, le haya sentado mal que no contemos con los servicios del antiguo asesor en temas laborales que, casualmente, fue concejal del partido en una población de nuestra comarca. Como tantos otros favores que parece que necesite seguir pagando anteponiendo su interés personal al de la Llagosta.


Porque yo me pregunto: ¿Por qué Rísquez estaba pagando (con tu dinero y el mío) cerca de 100.000€ al año por unos servicios que se pueden realizar por 41.300€? Esos 60.000€ podrían haberse dedicado a mejorar servicios...

 
Visto que este juego es interesante podemos instaurar una nueva sección en el blog. La vamos a titular “SABÍAS QUE...” donde explicaremos esas pequeñas cosas que, parece que no tienen importancia pero que hacen entender muchas cosas. Hablaremos de política, vivienda, dinero, intereses, etc.... Chascarrillos, al fin y al cabo, que todos ellos juntos podrían hacer un libro.


Si jugamos, jugamos todos.




Salud









martes, 12 de junio de 2012

Un año de ilusiones realizadas.

Un año. Un año es lo que ha pasado desde que recogí la vara de mando. Una acción ésta puramente simbólica ya que la vara, desde aquel día, reposa tranquilamente en el despacho de alcaldía viendo pasar las horas de trabajo, esfuerzo, discusiones, alegrías y preocupaciones vinculadas estrechamente al cargo que desempeño.

Ya lo he comentado otras veces pero no me cansaré de repetirlo: estoy disfrutando con mi trabajo como nunca antes lo había hecho en ninguna de las ocupaciones que he desarrollado a lo largo de mi vida. Eso es lo que hace que cada día me levante con ganas de empezar a trabajar y que se me pasen las horas casi sin darme cuenta.

Ha sido un año plagado de complicaciones por todo lo que nos hemos ido encontrando en el camino. Las famosas facturas en el cajón y sin pagar, los recursos de otras administraciones que no llegan y que, posiblemente, no llegarán, los desmesurados ataques de la oposición entrando en asuntos personales que nunca antes, en este ayuntamiento, se habían atacado, las maniobras políticas para hacer propios recursos que son de todos, etc. Muchas, muchísimas complicaciones que hacen que nuestro primer año haya sido tremendamente intenso.

Pero en paralelo a todas estas complicaciones también hemos tenido “aquellas pequeñas cosas” que decía Serrat que han compensado, y con creces, todo lo anterior. La 1ª Setmana del Teatre, adecuar los caminos en el parque popular, devolver el ayuntamiento a su lugar natural, paralizar la locura urbanística del ARE, mejorar calles y plazas como Pintor Fortuny o Pere IV, el Forum Jove, charlas y paseos medioambientales, la primera exposición pública de los presupuestos municipales, mayor información y transparencia a través de la web municipal, instalación de minideixalleries para fomentar el reciclaje, dar el primer paso para la rehabilitación de Can Baquè, tasas e impuestos con fiscalidad progresiva, incremento de las ayudas sociales, etc...

Estas y otras actuaciones han sido una realidad en el primer año de trabajo y muchas otras que están a punto de convertirse en realidad. Todo ello en un año tremendamente difícil dada la actual situación económica y social por la que atravesamos.

Seguimos creyendo en nuestros principios y nuestras propuestas electorales, aquellas con las que nos presentamos a nuestras vecinas y vecinos y aquellas que todos vosotros y vosotras confiasteis para gobernar durante esta legislatura. Ya lo decía entonces: “...esta no será una legislatura de grandes proyectos ni grandes actuaciones, será la legislatura de las pequeñas acciones y de prepararse para el futuro...”. Estas palabras fueron las que repetí más a menudo durante la campaña electoral y sigo creyendo en ellas. Y seguiremos trabajando para conseguir, en este segundo año que tenemos por delante, por lo menos lo mismo que en el primero. Incrementando los recursos en Acció Social para ayudar a quien más lo necesita, trabajando estrechamente con nuestros industriales para generar ocupación, incrementando la información municipal y haciéndola más accesible a la población, generando sinergias asociativas como haremos en la 1ª Mostra d'Entitats de la Llagosta, creando una completa normativa de civismo que mejore la convivencia en nuestro municipio, mejorando la movilidad en nuestras calles, actuando en parques y plazas para mejorar el día a día de nuestros vecinos y vecinas, etc...

Y todo ello será una realidad en este segundo año de mandato gracias a la política de sentido común que se ha instaurado en el ayuntamiento.

Una política de sentido común que había desaparecido de nuestro ayuntamiento hace mucho tiempo. Aparte de ese trabajo, explicado anteriormente, que tiene una incidencia directa en la población existe otro grandísimo trabajo que, teniendo una incidencia indirecta o menos visible, no es menos importante y que me ha ocupado muchas horas de despacho. Ese otro trabajo no es otro que el de organización interna del ayuntamiento, la casa de todos y todas. La organización del ayuntamiento es muy importante para los vecinos y vecinas de la Llagosta. Un año después de entrar a la alcaldía puedo decir que tenemos unos excelentes profesionales trabajando en nuestro ayuntamiento. Pero estos magníficos profesionales necesitaban una mayor confianza y un menor intervencionismo en su trabajo. Cuando un político quiere hacer de técnico no salen las cosas como deben salir. Los políticos debemos marcar las líneas estratégicas de actuación y los técnicos deben traducir esas líneas en proyectos técnicos a desarrollar. Y esto no pasaba en la Llagosta.

Este año hemos aprobado un organigrama interno que sustituía a un vetusto y oxidado organigrama datado en los años '90. Desde los '90 hasta ahora la Llagosta ha evolucionado y nuestra casa común no lo había hecho. Y eso debe dar sus frutos durante este segunda año de mandato donde tengo depositadas grandes esperanzas. Será un año difícil, seguramente más que el primero, pero eso no nos detendrá en nuestra apuesta de seguir consiguiendo cosas, de seguir estando más cerca del vecino y vecina que nos encontramos por la esquina, comprando el pan o tomando un café. Ese es otro de nuestros mayores objetivos. Ser, más allá del alcalde o del concejal, ser un vecino o vecina más. Al que puedes parar por la calle y preguntarle cualquier cosa, con el que puedes tomar un café y charlar de lo que te preocupa o te inquieta, con el que tienes un acceso rápido y sincero.

El futuro será eso: pequeñas actuaciones que puedan hacernos sentir mejor y estar orgullosos y orgullosas de pertenecer a este pueblo y saber que contamos con unos gobernantes cercanos, humildes y que no están por encima del bien y del mal. Que siempre tendrán un momento para escucharnos y entender nuestras inquietudes.

Estamos preparados, lo hemos demostrado y lo conseguiremos.


Gracias







miércoles, 21 de diciembre de 2011

Han pasado más de 17 años desde que ocurrió.


Hoy no quiero hablar de política. No quiero hacer la típica reflexión de la tarea de gobierno en los primeros seis meses. Quiero hablar (mejor dicho, escribir) de lo que han representado estos seis meses para mí y mi vida. Así que si no te van las lecturas personales en los blogs este es el momento de dejar la página. En el futuro (y espero que no sea dentro de mucho) podrás continuar leyendo reflexiones políticas desde mi humilde punto de vista.

Hoy toca hablar de cómo llegamos aquí un grupo de amigos que un día decidimos invertir nuestro tiempo y nuestro esfuerzo a trabajar por los demás. Y es que ahora soy el alcalde de la Llagosta (por muy mal que les siente a algunos) pero llegar hasta aquí no ha sido fácil. Fue en el año 94 cuando en la terraza de un bar, tomando unas cañas, nos propusimos crear una voz joven dentro de la política local. Y cuando uno es joven es impulsivo, incluso radical (en el buen sentido de la palabra) y, por tanto, no podíamos formar parte de otra candidatura que no fuera la de IC-V (así eran sus siglas entonces).

Presentándonos a aquellas elecciones locales de 1995, donde peleamos internamente por ocupar el puesto número 4 de la lista (los mayores querían que fuésemos más atrás), conseguimos tener representación. Sacamos cinco concejales y logramos aquello que nos habíamos prometido: tener una voz joven en el ayuntamiento. Y lo digo en plural porque aunque era yo el concejal elegido aquello era un trabajo de todos y todas los que tomábamos cañas en aquella terraza.

De aquellos chicos y chicas que empezamos la aventura hoy hay tres personas en el gobierno. 17 años donde nos hemos forjado una personalidad a base de trabajo y esfuerzo. De alegrías y sufrimientos. De despedidas y de reencuentros. Pero todo ello ha valido la pena. Ha valido mucho la pena. Porque después de 28 años de gobiernos socialistas (a veces coaligados con nosotros, otras con CiU, otras con mayorías absolutas) hemos vuelto a ostentar la alcaldía.

Y lo digo en presente, como si no hubieran pasado seis meses desde que lo hicimos, porque estos días, visionando el fantástico montaje que ideó Jordi y que realizó el amigo Naveros me he dado cuenta que no hemos tenido tiempo a parar, reflexionar y entender al 100 por 100 lo que hemos llegado a conseguir.

A los dos hombres y una mujer que quedamos del año 94 hay que sumarle la figura de tres personas más. Una que conocí hace unos 10 años, trabajando juntos y que en aquellos momentos jamás podíamos pensar que llegaríamos a donde estamos ahora. De hecho, éramos contrincantes sindicales en un tiempo muy duro para nuestro sindicato. Una segunda persona que he tenido la suerte de compartir innumerables horas desde hace cinco años y medio hasta ahora. Y siempre me ha demostrado fidelidad y capacidad inhumana de trabajo. Y la tercera que, siendo la que menos tiempo llevo conociendo, es la que más me ha sorprendido por su innata adaptación al medio.

No digo nombres, ellos y ellas saben quiénes son y lo que pienso. Se lo he dicho muchas veces, en público y en privado. Y esas personas son las que han conseguido que yo, hoy, sea alcalde de la Llagosta. Somos un muy buen motor. Cada uno de nosotros es un engranaje perfecto de ese motor y cada uno de nosotros tiene un papel que realiza lo mejor que sabe (y doy fe que lo realizan muyyyyyyyy bien). Por eso estoy tan contento.

Porque nadie en esta vida puede ser algo importante si no tiene a su lado a un gran equipo. Y yo lo tengo. Forjado en la derrota y el sacrificio. En el trabajo y en el rigor. En el compromiso y el altruismo. Y eso lo hace ser mucho más grande, más duro y más fuerte.

Así es como me siento, vulnerable como siempre, ni más ni menos que antes, pero con una tripulación, en el barco que tengo el honor de capitanear, que no dejarán de remar hasta el final. Esa es mi gran suerte. Y esa es nuestra gran virtud. Y que no os quede la más mínima duda que seguiremos navegando.


viernes, 14 de octubre de 2011

Hasta siempre comandante


Ha pasado un año y el sentimiento de pérdida es el mismo.

Hace ahora un año que mi compañero y amigo Jordi Alonso me llamó, estando con mi hijo en las puertas del Salón del Caravaning, para decirme que Simón había muerto. Le había dado un ataque al corazón poco después de cenar, al irse a dormir.

Desde aquel día algo en nuestros corazones, en los de todos y todas que compartimos momentos con él, algo dentro nuestro se apagó. Aún recordándolo se me encoge el corazón.

Muchos de vosotros y vosotras conocéis que mi relación con Simón Rosado era muy especial. No sólo tuve la suerte de conocerlo sino que me considero afortunado y honrado de haber podido trabajar con él. Personas como esa hay muy pocas en esta vida y muchas menos son las que se cruzan en nuestras vidas a lo largo de los años.

Pero ya tuvimos la oportunidad de despedirlo, de llorarle y de homenajearle. Todo ello hace 11 meses. Ahora llegan los reconocimientos, que no por ser unas acciones sin importancia para los que queremos a Simón, estos reconocimientos no dejan de ser merecidos.

Hoy hemos recordado a Simón en Granollers. En su comarca. Donde creció como sindicalista y dejó una gran cantidad de amigos. Ovidi, Emilia, Cachinero, Jaramillo, Lalo, y un largo etcétera que me sería imposible de recitar.

Hoy he asistido a un acto donde se concentraban el Ministro de trabajo, Valeriano Gómez, el Secretario Gral. de CC.OO, Ignacio Fernández Toxo, el Presidente de la CEOE, Juan Rossell, el Secretario Gral. de la CONC, Juan Carles Gallego, la familia de Simón, Teresa su mujer y sus hermanos, y muchos, muchísimos amigos y amigas de Simón.

Hoy, el Ministro de Trabajo ha hecho entrega a su hermano Juanma de la Medalla de Oro del Mérito al Trabajo. Un acto emotivo, ya que al hacer la entrega el aplauso ha sido tan largo y ensordecedor que se me han saltado las lágrimas igual que se me saltan ahora, mientras escribo.

Un acto que recordaba su trayectoria personal y sindical desde que salió, con tan solo 16 años, de su Hervás natural, en Extremadura y recaló en Mollet del Vallès. Pero hoy, aparte de todos los momentos álgidos del acto, me quedo con dos cosas maravillosas.

La primera ha sido el reencuentro con mi amigo Luis. Llevaba más de ocho años que no sabía nada de él. Le perdí la pista después de haber estado muchos años trabajando en Acció Jove, de CC.OO. Fue precisamente Simón quien nos presentó y quien generó que entabláramos una gran amistad. Somos, entre muchos y muchas más, dos “niños de Simón” como nos llaman a toda aquella generación que Simón apadrinó en el sindicato. Ahora trabaja en Madrid, en la confederación del sindicato y desde hoy volveremos a tener contacto.

La segunda, y la más importante (perdona Luís), has sido tú Teresa. Hoy he vuelto a sentir a Simón a mi lado mientras hablaba contigo. Esos cinco o diez minutos que hemos compartido, que hemos hablado de sentimientos, del significado que tiene su nombre, esos minutos han aliviado una angustia que llevaba dentro desde hace un año. Me he desahogado, en el buen entender de la palabra.

Y no quiero olvidarme de sus hermanos. Dos tíos (permitidme que os llame así porque me habéis parecido dos personas estupendas) que desprenden una alegría y un buen rollo excepcionales. Sólo con gente así a tu alrededor se puede entender la valía humana que tenía Simón.

Hoy ha sido un gran día. Y la paradoja es que ha sido mientras recordábamos un grave acontecimiento. Pero esto sólo lo puede conseguir Simón. Cuando la cosa parece que está perdida llega él y arregla el entuerto…

Simón, nunca te olvidaremos. Una abrazo comandante…

domingo, 18 de septiembre de 2011

CIEN DÍAS


Cien días de gobierno. Cien días para darme cuenta de la enorme responsabilidad que atesoro y para saber que esta responsabilidad hará que trabaje como nunca lo he hecho hasta ahora.

Llevo trabajando desde los 21 años, cuando compaginaba mis estudios con un contrato de trabajo en la compañía SEGAD, S.A, de Montcada i Reixac. Desgraciadamente hoy esa fábrica ya no existe. Desde entonces jamás había imprimido tanta pasión a mi trabajo. Llevo tres meses entrando en el despacho a las nueve de la mañana y saliendo a las nueve de la noche. Y deseo que suene el despertador por la mañana para volver al trabajo. De eso me he dado cuenta en estos cien días.

Pero también me han servido los cien días para saber que si quieres ser el mejor debes rodearte de los mejores. Y eso, que ya lo sabía antes, me ha sido demostrado con creces. Cien días donde el equipo de gobierno, sin excepción, ha demostrado una capacidad de trabajo e ilusión que hará posible cualquier cosa que nos propongamos. Y los mejores no son sólo los que me rodean, también son todos los trabajadores que me he encontrado en el Ayuntamiento. Gracias a todos ellos y ellas mis cien días están resultando mucho más fáciles de lo que esperaba.

Cien días donde he participado en innumerables actos y encuentros, reuniones, entrega de premios, entrevistas y muchas otras cosas. Pero lo más intenso de estos cien días ha sido la Festa Major de la semana pasada. Un acontecimiento que me ha servido para darme cuenta de lo tan fantástica que puede ser la gente de la Llagosta y lo tan hipócrita que puede resultar la oposición.

Estos cien días me han enseñado que debemos ser muy cautos con los proyectos que acometamos. Que estirando más el brazo que la manga ganarás aplausos a corto plazo pero que hipotecarás el futuro de mucha gente en el futuro. 1.800.000€ de facturas sin pagar, de gasto corriente (basuras, luz, gas, convenios mensuales con otras administraciones, etc.) es mucho más de lo que me podía esperar. Y sólo responde a una razón: querer tener lo mismo que los demás sin poder mantener el gasto que supone.

Esa debe ser la razón por la que este ayuntamiento se ve abocado a un problema económico como el que estamos viviendo. Esa debe ser la razón por la que nos acogíamos a subvenciones sabiendo que aquello que subvencionaban era temporal. Pero eso importaba poco. Si podíamos ofrecer un servicio nuevo durante dos años gratis para qué nos íbamos a preocupar de lo que pasaría en dos años. Esa debe ser la razón por la que nos gastamos una barbaridad de dinero en acomodar el Joan Maragall viejo en oficinas administrativas sabiendo que todo era muyyyyyyy temporal. Eso se llama hacer política cortoplacista. Esperando resultados inmediatos sin tener una visión estratégica de lo que quieres para tu pueblo en el futuro.

Cien días de gobierno. Cien días que me sirven para estar atento. Cien días que han colocado la primera piedra de lo que debe ser la legislatura de la ilusión, del cambio de hábitos, de un nuevo rumbo en la Llagosta. Más verde, más amable, más austera y más alegre. Cultura, sociedad, economía, servicios sociales, nuestros mayores… Todos estamos preparados para dar el salto. Para innovar y para seguir adelante. Progresando y avanzando hacia nuestro futuro.

Cien días.

Y cuando hablaba de rodearse de los mejores no pensaba únicamente en mi equipo y en los trabajadores. Cien días para saber que este viaje no puedo hacerlo solo. Que no sería nada ni nadie sin el apoyo de mi familia. Mis padres, mi hermano pero sobretodo (muy sobretodo) el calor de mi mujer y mis hijos hacen que me sea más fácil hacer llegar el barco a puerto. Sin su comprensión de la responsabilidad y la dedicación esto no sería lo mismo.

Por eso os doy las gracias. Por los cien días donde me habéis demostrado tantas cosas. Buenas y malas. Gracias por estos cien días.

viernes, 5 de agosto de 2011

Próxima estación: Defensa els teus drets


Comienzan las vacaciones y llega el momento de reflexionar de los últimos dos meses.

La verdad es que se acumulan en el listado de entradas muchos escritos que quería hacer desde hace días, contestando difamaciones públicas y colocando algo de luz sobre todos los temas económicos que han salido últimamente. Pero he dejado pasar los días con el objetivo de calmar mis respuestas e intentar que las aguas vuelvan a estar mansas.

Ahora el cuerpo me pedía escribir y hacerlo sin contestar ningún ataque. Ahora quiero escribir del futuro y dejar de lado el pasado.

Y el futuro más cercano son los próximos 20 días, los que puedo dedicar a mi familia a tiempo completo. Después de dos meses donde me han visto pocas horas pienso estar en dedicación exclusiva con mis hijos y mi mujer. Se lo merecen más que nadie.

Y volveremos a finales de agosto para encarar la fiesta mayor y, después de eso, la parte final del año. Un año muy difícil que se prevé que los números (eso que ahora determina nuestras vidas) sean poco alegres; más bien tristes o muy tristes.

Y hablo de los números locales y los números generales. En la Llagosta los números serán complicados. Realistas, para que todos y todas sepamos cuál es la situación. Pero seguramente que el ejercicio cierre con números rojos y encaremos un año 2012 más complicado que los anteriores. De hecho, el año 2012, se cree que será el peor de la crisis que llevamos arrastrando tres o cuatro años.

Pero la situación a nivel general no será mucho más halagüeña. Los recortes del Govern de la Generalitat y la situación de desgobierno en Madrid nos arrastran a pensar que este otoño será un otoño de lucha y reivindicaciones.

Recortes en Sanidad, en Educación (gravísimos y poco comentados) y ataques frontales al estado del bienestar desde el Govern nos hacen estar más alerta que nunca sobre la salvaguarda de nuestros derechos. Aquellos por lo que lucharon nuestros padres hace años y que ahora nos desaparecen sin que seamos capaces de hacer nada.

Nuestra sociedad está perdiendo esos derechos, inalienables al ser humano, y la reacción es escasa y/o nula. Y no es menos grave el ataque (más sutil y mejor disfrazado) que se hace desde el Gobierno de Madrid. La sumisión a los poderes económicos (aquellos que nos metieron en esta crisis por avaricia, despotismo y prepotencia) nos lleva al desahucio de la política como herramienta para que una sociedad pueda organizarse.

No somos capaces de plantar cara a esos ataques de “los mercados”, palabra falsa que realmente quiere describir a los especuladores sin escrúpulos. No se entendería, si no, como hemos podido prestar 17.000 millones de euros a las entidades financieras para “rescatarlas” y no seamos capaces de ver que para acabar con la situación de hambruna en el cuerno de África se necesitan 4.000 millones. O que con el recorte de los salarios de los funcionarios nos ahorramos, tan solo, 1.700 millones de euros.

Medidas adoptadas por un gobierno autodenominado de izquierdas que no presta atención a los fraudes fiscales, o a las SICAV, o a la lucha contra la economía sumergida. Medidas que llevarían a ingresar más y tener que recortar menos.

Como veis, la situación es desoladora a nivel general, así que en aquello en lo que podemos actuar (las políticas locales) seremos lo más coherentes posible con nuestro discurso. Actuaremos con responsabilidad pero con firmeza. Ajustaremos el gasto y conseguiremos más ingresos. Es probable que tengamos que renunciar a ciertos servicios momentáneamente. Lo estudiaremos, pero seguiremos la máxima que nos moviliza: “Piensa globalmente, actúa localmente”.

Pero eso será en otoño. Ahora permitidme que disfrute de mis tardes de frontón en un pequeño pueblo de Teruel y de las maravillosas estrellas que se contemplan en la Alpujarra granadina. Ya os contaré…

Mi blog, como el Ave Fénix

Buenas, os pido disculpas. Disculpas por llevar desde principios de 2015 sin escribir y disculpas porque después de estos casi tres años,...